A quién le dedico este blogg

Este blogg está dedicado a todo aquél que pretenda informarse un poco más acerca del mundo del trabajo sexual. Mejor dicho: está dedicado a quien pretenda conocer una de sus visiones, una de sus vivencias. Pues “la prostitución”, como tal, no existe: existen tantas prostituciones como personas ejercemos esta profesión y las diferencias entre nosotres son tan inmensas que es difícil establecer una definición unificadora que no caiga en el simplismo. Lo único que tenemos en común es que ofrecemos servicios sexuales a cambio de dinero. Todo lo demás y, en especial, esa imagen fantasmagórica que acompaña al estigma es desmentido en la complejidad de nuestros relatos.

Pero este blogg está especialmente dedicado a mis compañeres, les putes. Tan putes como la sociedad, sin admitirlo, necesita que seamos. Tan putes como nuestra educación nos prohibió ser. Tan complejamente putes, en un camino que nadie nos enseñó y en el que, muchas veces, nadie nos acompañó. Un camino que hemos ido inventando a diario, desarrollando múltiples estrategias y herramientas, ampliando los límites de nuestra creatividad y alcanzando un autoconocimiento que nos habría estado vetado en otros caminos. A vosotres os lo dedico, hermoses hetaires. Por todos aquellos años en que me sentí incomunicada, afrontando mi estigma en aislamiento. Por todas aquellas veces en que no podía reconocerme en otros seres humanos porque a ellos siempre les faltaba mi estigma y mi realidad diaria como puta. Por todas las mañanas en que me desperté sabiendo que el estigma puta dura toda la vida. Por todas las noches en que me sentí incapaz de endurecerme como modo de sobrevivir. Pero, sobre todo, por todas aquellas ocasiones en que encontré en la red los testimonios de otres trabajadores sexuales. Y así, sola frente a mi ordenador, me pude sentir un poco más acompañada y reconfortada. Porque todos aquellos escritos eran como una luz al final del camino; una luz distinta a la mía, pero una esperanza, al fin y al cabo, de poder vivir en paz.

Por eso os dedico este blogg a vosotres, belles putes. A les que no habéis salido del armario ni lo pensáis hacer, porque nadie a vuestro alrededor lo entendería. A les que sí habéis empezado a asumir vuestra identidad y os encontráis nadando contracorriente. A les que ya lleváis un tiempo en el camino de la autoaceptación y me acompañáis en esta lucha, con todas nuestras convergencias y divergencias. A les que hace tiempo que se expusieron a la luz pública y abrieron la brecha para que pudiéramos salir todes: a nuestras madres (trans y cis) políticas, a su valentía y a su entereza ética.

Más allá de las dedicatorias, aclaro algo acerca de la escritura de este blogg: cuando me refiera a nosotres como colectivo, lo haré siempre en neutro: les trans forman parte de nuestro colectivo, una parte muy valiosa e imprescindible. Y no sólo del trabajo sexual: les trans son una parte fundamental del feminismo y muches nos negamos a que se les excluya. Del feminismo, de la sociedad, de la vida. Muches nos negamos a que el derecho a existir plenamente le siga perteneciendo a un colectivo que se ha erigido como elite del feminismo y como portavoz de la ética igualitaria. Otra de las razones por las que hablo en neutro es que el trabajo sexual también es ejercido por hombres de todas las orientaciones sexuales, a quienes también incluyo en nuestra lucha. Porque todes merecemos una identidad política que nos permita establecer una relación con le otre desde la inclusión, el diálogo y el respeto mutuo. Se trata de un derecho que podría parecer una verdad de Perogrullo en una sociedad que se complace afirmándose como democrática. Pero la realidad es que la conquista de ese derecho para nosotres, les putes, está resultando un camino más bien arduo. Por eso digo con toda mi energía: ¡ánimo, guerreres puteriles! Ya estamos organizades. Sólo nos queda seguir en este camino sin soltarnos las manos.

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